El 2013, agoniza ya, solo restan unas cuantas horas para que se termine lo que para mí, fue un buen año.

Y como año con año, por fortuna, llegan muchos buenos deseos, ahora con lo de los nuevos métodos electrónicos me llegan mensajes de feliz año nuevo y muchos videos simpáticos. Es divertido este día que a diferencia de Navidad, donde estamos metidos en los preparativos, el año nuevo para mi es un poco más relajado, el punto es llegar estar ahí y brindar por ello.

No sin antes acudir a misa, a dar gracias a Dios por las bondades y gentilezas recibidas durante los 365 días.

Es curioso, pero hace algunas semanas estaba muy pesimista ante un 2014 que se sigue viendo complicado, sin embargo, conforme han ido pasando los días y se ha acercado la fecha de recibirlo, pues que caray, si cada que lo pienso, cada año, siempre se ha visto difícil, creo que lo que cambia es la forma en como lo afrontaremos, así que… como dice el dicho… al mal tiempo buena cara… venga 2014!!!

Y como cada año, en finales o a inicios les comparto esta reflexión u oración que se lee en comunidad en la Iglesia ubicada a espaldas de la que alguna vez fue mi habitación en casa de mis padres. La Iglesia de San José… Así que sin más preámbulo… les dejo: “Al terminar el año…”

Al Terminar el año…
Te damos gracias, Señor, por todos lo que en este año nos diste…
Gracias por los días de sol y los nublados tristes.
Gracias por las noches tranquilas y por las inquietas horas obscuras.
Gracias por la salud y por la enfermedad.
Por las penas y por las alegrías.
Gracias, por los trabajos que nos permitiste realizar.
Gracias, por los éxitos y alegrías que nos concediste.
Gracias, por todo lo que nos prestaste y después nos lo pediste.
Gracias, Señor, por la sonrisa amable y la mano amiga, por el amor y todo lo hermosos y dulce.
Por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños y las almas buenas.
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las dificultades y las lágrimas, y por todo lo que nos acercó a ti más íntimamente.
Gracias también por todas las enfermedades, separaciones dolorosas, y por todos los sufrimientos con que nos acariciaste.
Gracias por habernos dejado vivir.
Gracias por todo señor.
Recibe cuanto hicimos o sufrimos en este año que termina.
Olvida las omisiones en que incurrimos, pule las imperfecciones que no superamos.
Enmienda los errores que cometimos, acalla las murmuraciones que exhalamos.
Ellas son las características que los pobres actos humanos.
Olvida todo esto señor.
Ten presente que a pesar de nuestras miserias siempre te amamos.
Como la madre que lleva al niño de la mano y al llegar al término le alza entre tus brazos y le besa; así Tú, que nos llevaste de la mano durante todo el año, al concluir éste, álzanos entre tus divinos brazos a lo alto y danos de premio el beso de tu gracia.
Danos en el año nuevo que inicia, la rectitud y la justicia en nuestras obras.
El sacrificio generoso, y la perseverancia que todo lo alcanza.
Concédenos, que seamos católicos en todas partes y en todos los momentos.
Que prescindamos siempre de las conveniencias para atender solo a nuestra consciencia.
Que sostengamos siempre nuestros principios, aunque nos alejemos de las personas por muy amadas que éstas sean.
Que necesitemos valientemente todas las tentaciones.
Que escuchemos con indiferencia las risas estúpidas y mal intencionadas del mundo.
Que rechacemos las solicitudes de la carne.
Haz, en suma que te amemos con toda el alma, viviendo en tu presencia y de tu vida misma, que es la gracia hasta llegar a afirmar con San Pablo que nuestro vivir eres tú.

Rezado por todos los que cada año, acuden a la Parroquia de nuestro señor San José, “pasaditas” las 9 de la noche…
Desde Tepic, Nayarit, México

Con cariño, Carlos Zazueta

By Carlos

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