En días pasados, me llegó la triste noticia de la partida de una buena amiga, quien apenas iniciaba la quinta década de la vida. El mal del siglo XXI la alejaba de esta realidad para llevarla a otra dimensión, que seguro es incierta para la mayoría de nosotros.

En el funeral, se dieron cita personas de todas las edades, desde los familiares más decanos hasta los amigos más jóvenes de los hijos quienes no daban crédito a lo sucedido.

Como ella no era ajena al gremio médico, fue inevitable el escuchar un comentario muy crudo, pero muy real. “Es la ley de la vida y para allá vamos todos” dijo uno de los asistentes al llegar. Pensé que sin duda era cierto, sin embargo, no es lo mismo escucharlo de alguien que ya rasca los 70’s a alguien quien inicia a vivir los 50’s
Lo cierto es que poco a poco me ha tocado ver en amigos o conocidos, la partida de personas que son de una edad muy cercana a la mía. Ahí es cuando va tomando un poco o un mucho de sentido la frase que a menudo se escucha o se lee “Vive cada día como si fuera el último”.

Y que verdad hay guardada en esa frase, nadie de nosotros sabemos en realidad cuando será nuestro último despertar. No importa que tan saludable te sientas, o que tan mal parezcas estar. Sin ir muy lejos, hace un par de días, escuchaba de un futbolista a quien le habían salvado de un infarto a sus escasos 37 años. ¡¡¡Un deportista!!! Ahora yo que no hago nada de actividad física.

Que tan consciente estamos de que tenemos que disfrutar de lo que Dios nos da todos los días, de lo que nos permite vivir en el hoy y ahora. De un bonito amanecer, de un rico desayuno, de un reconfortable baño con agua tibia, de una comida caliente, de una cerveza fría, del abrazo de un hijo, del beso de tu pareja, de la sensación de tranquilidad de una siesta bajo tu techo.

Si bien, tampoco creo que en el día a día tan ajetreado y estresante que vivimos, estemos pensando en si nos vamos a morir mañana o en ese momento, si creo que vale la pena el hacer un pequeño alto en nuestro camino para poder tomar conciencia de esas pequeñas cosas que no valen dinero y que nos pueden dar mucha felicidad, una buena charla, el saberte acompañado, en saberte pensado por alguien quien te quiere, el saborear el olor de la vida, una caminata al atardecer, la agradable melodía de tu música favorita, y tantas y tantas cosas que puedes aquí agregar.

Creo que aún tenemos tiempo de disfrutar de todo lo que nos regala Dios todos los días… ya que como todos sabemos… La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja.

Descansa en Paz Teresita Burgueño, tu partida sin duda, deja un vacío en todos quienes te conocimos y quienes disfrutamos de tu positivismo, tu buen humor, y tu forma tan gentil de tratar a todos con quienes tuviste contacto. Te extrañaré amiga mía.

By Carlos

One thought on “La muerte, segura para todos, incierta para muchos, inquietante para otros tantos”
  1. me conmueve la partida de Tere, solo tuve la oportunidad de conocerla por cuestiones del congreso, lamento mucho su partida a una edad tan temprana, y me llevo las reflexiones que dejas, y en silencio, una oración para ella.
    gracias por compartir tus comentarios, y hacer reflexionar en este tema
    recibe un abrazo, estimado chaly

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