Hacía ya tiempo que no me daba un espacio para poder reflexionar sobre algún aspecto cotidiano de mi vida… en ese ocasión, aún cuando no es tan cotidiano, bien vale la pena dedicar unas líneas a un tema tan apasionante como , la educación de nuestros hijos. Así que en lo que llego a mi destino… ahí les voy.

Resulta que hace unos días, mi hijo mayor se fue de viaje a un lugar muy muy lejano, él junto con algunos amigos y compañeros de la escuela, emprendieron lo que para mi hijo era su primer viaje a uno cuantos miles de kilómetros de aquí, además de que iba sin papá y mamá… pues estaría tres semanas fuera de casa.

Como era de esperarse, se abrió un grupo de WhatsApp para estar en comunicación con ellos. Por lo que así transcurrió el peregrinar de los chavos por aeropuertos hasta llegar a su destino.

Quien iba a pensar que lo interesante del asunto, sería ver como los adultos se estarían comportando a través de este medio de comunicación que se había abierto para saber de ellos. Es importante hacer la aclaración, que el grupo de WhatsApp estaba cerrado solo para los padres y en este caso las maestras, quienes estaban a cargo del grupo de jóvenes que estaban de viaje.

Sin el ánimo de criticar, sino más bien como tema de estudio y reflexión, fue que vi como de forma por demás exagerada, queríamos saber que sucedía con nuestros hijos a cada minuto que pasaba… Y me preguntaba yo por un momento, si los demás padres de familia, estaban o no consientes de algunos detallitos como: el cambio de horario, el que la maestra que estaba a cargo, pues también tendría actividades dentro de la excursión, o simplemente tenía actividades banales, como… comer, dormir, bañarse, etc., etc., etc…

Sin embargo esto parecía no importar a los que estábamos del otro lado del smartphone, nosotros queríamos que en todo momento se contestaran nuestros mensajes y nuestras demandas de información, queríamos saber a detalle, que hacía cada uno de nuestros hijos.

Bueno, pues como es costumbre… Con esto que me esta tocando vivir, me pregunto con cierta preocupación…

No estaremos exagerando?

No estaremos menospreciado la capacidad de cada uno de nuestros hijos al intentar solucionarles los problemas desde acá?

Que no se supone que el viaje serviría, entre otras cosas, para ayudarles a madurar y a hacerlos un poco más independientes?

Pues creo que las respuestas, ya se las imaginaran… Cuando supimos que no llegaron todas las maletas, ahhh… Drama total. Desde aquí queríamos decirles a donde ir a comprar ropa, no fuera a pasar que se fueran a enfermar por una día que no se bañarán y repitieran ropa. Y que tal cuando veíamos las fotos de los más de 50 jóvenes y no salían en todas nuestros hijos… Drama total, también…

Insisto, es curioso como es que estamos educando a esta generación de jóvenes, que el día de mañana llevarán no sólo las riendas de su familia (si es que los dejamos abandonar el nido) la preocupación es como llevarán las riendas de este país, como levarán las riendas de este mundo… Cuando muchas veces no saben hacer NADA… O bueno casi nada. Y me pregunto,  ¿para que querrían aprender?, si aquí está papá o mamá para hacer las cosas por ellos.

Bueno, creo que estoy siendo medio drástico, pero igual y ¡¡¡no tanto!!! El tema aquí es que por fortuna, aún estamos a tiempo… Y como dicen por ahí “No eres tú, soy yo”, y claro… No son ellos los del problema, somos nosotros que no le damos la oportunidad de equivocarse, de caer, de lastimarse,  y por supuesto aprender de sus errores.

Que pasará cuando se enteren que en la burbuja de cristal en la que viven, no es así en la vida real, no es así en la vida laboral, no es así en la vida sentimental.

Creo que este viaje, no sólo le está enseñando a él, creo que también me esta haciendo reflexionar a mí.

En fin, creo en este camino de la vida, lo único que no se detiene es el aprendizaje.

Dejemos volar a nuestros polluelos… sabemos que se van a caer, y creo que debemos estar ahí para cuando caigan, pero no para evitarlo, sino para ayudarles a levantarse y para ayudarles a aprender de las caídas.

Y a propósito de caídas… Espero que esta madre (avión) no se caiga, por que como se mueve…

Hasta pronto…

By Carlos

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