Leí en días pasados una anécdota que alguien más escribió bajo el anonimato, y la quiero compartir hoy contigo. Su moraleja es muy interesante.
Un campesino cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, decidió pedirle el favor que le hiciera el aviso de venta.
El poeta accedió gustosamente. El aviso decía: “Vendo un pedacíto de cielo, adornado con bellos árboles, flores verdes, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto”

El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos pensando que aquél hombre del aviso se había mudado.
Su sorpresa fue mayor al ver al campesino trabajando en sus tierras. El poeta preguntó: ¡Amigo! ¿No que no iba a vender su finca? El campesino con una sonrisa le respondió: – No mi querido vecino, después de leer el aviso que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que no existe otro mejor.
Moraleja:
No esperes a que venga un poeta para hacerte un aviso que diga lo maravillosa que es tu vida, tu hogar, tu familia y lo que con tanto trabajo hoy posees.
Dale gracias a Dios porque tienes vida, salud y esperanza de poder seguir luchando para alcanzar tus metas.
Que tengas un feliz dia.
