En días pasados, trabajando en la ciudad de México, fue inevitable ver a mi paso, una cantidad de gente impresionante que a la hora de la comida, hacia de los espacios de áreas verdes su lugar para poder tomar sus alimentos. Esto en entre las calles de la gran ciudad.
Por un momento fue inevitable el poder observar como los empleados de la construcción, así como algunas otras personas, buscaban un refugio bajo los árboles, para el intenso sol que al medio día, pegaba sobre ellos.
Al mirarlos, me ponía por un momento en sus zapatos y pensaba como en ciudades como esta, el ritual de la comida en familia que tanto me gusta a mi, era cambiado por un momento con los compañeros de trabajo y alguno que otro desconocido que al mismo tiempo comía en silencio el alimento que les habían cocinado o que habrían comprado en algún otro lugar fuera de casa.
Pensemos por un instante como este ritual del que les hablaba y que para quienes vivimos en provincia, aún podemos hacer con nuestras familias.
Pensemos por un instante como esta tradición tan mexicana se ha ido perdiendo poco a poco por la llamada “vida moderna” una vida moderna que nos obliga a dejar nuestro hogar desde temprana hora, para estar inmersos en el trabajo por muchas horas, para después pasar unas horas más en el tráfico, y llegar a casa ya cayendo la noche, sin más humor que el de pedir un fresco baño ver un poco la tele, platicar un rato con la familia e irse a dormir, por que al día siguiente la rutina es la misma.
Que importante se torna hoy en día el contar con un trabajo que nos llene, un trabajo que no haga de estas horas, un tiempo que nos haga más pesada la vida diaria.
Que importante es poder fomentar el tener un sano ambiente de trabajo, ya que como sabes, todos los días convives con los compañeros de trabajo quienes se convierten en tu familia, y terminan siendo compadres o hasta cuñados.
Que importante es poder dedicar plenamente las horas destinadas al trabajo, justamente a eso, para poder así terminar la jornada laboral sin mayor preocupación y poder estar con tu familia, o contigo mismo.
Que importante es tener un espacio para uno, una actividad que te permita despegarte de los problemas del trabajo y hacer algo que te llene, algo que te permita cargar la pila para poder enfrentar un nuevo día, con el gusto del primero.
Que importante es el poder tener una meta, o un objetivo que haga que no pierdas el entusiasmo por tu trabajo y lo puedas realizar con la misma alegría que los primeros días.
Que importante es que esa meta u objetivo, te den la posibilidad de ver el trabajo como lo que en realidad es, un medio para poder conseguir un fin, un fin que bien puede ser, un viaje, un casa, el pago de la carrera de tu hijo, o la tuya propia.
La vida es aquí y ahora se dice y se lee mucho, sin embargo que tanto se vive.
No lo se… si tu así lo has hecho en los últimos años, felicidades, pero si no… bien vale la pena que lo pienses y hagas un cambio de actitud y por que no, hasta de trabajo.
Así las cosas mis amigos… disfruten del tiempo que es lo único que no se puede guardar… Hasta la próxima!!!
