En días pasados estaba yo muy quitado de la pena, revisaba las redes sociales por la noche antes de dormir, cuando empecé a ver muchos mensajes de condolencias junto a una fotografía de algunos compañeros de trabajo que tuve hace algunos años.

Me vi sorprendido cuando me dí cuenta de que se referían a uno de ellos. Un infarto lo había sorprendido y su hora le había llegado. 50 años tenía Alejandro, no los aparentaba, de hecho fue justo ese día cuando me di cuenta que era el más grande de la “palomilla”

50 años, muy grande para muchos, muy joven para muchos otros. Tuvo la muerte de los justos y la tristeza sin duda es para quienes nos quedamos. Los factores pueden ser muchos, el ritmo de vida, el colesterol, el estrés, y muchas otros que tu gustes agregar, lo cierto es que como el, muchos de nosotros podemos estar agregando factores a nuestra vida que lejos de alargarla, la pueden hacer más corta.

Para quienes estamos hoy en día con una fractura familiar, es decir, que nos separamos y estamos buscando seguir nuestro camino por esta vida, creo que bien nos hace hacer un alto en el camino y hacer una reflexión de como estamos físicamente y como queremos estar en un futuro ya próximo.

Y no solo físicamente, mentalmente también, ya que el estrés y muchas de las preocupaciones que podemos llegar a tener son a casusa de como estemos en lo mental y en lo emocional.

Hoy no pensé el ver amigos partir, no ahora que estamos en la llamada flor de la edad, no ahora que estamos viendo a nuestros hijos crecer, no ahora que aún tenemos mucho por disfrutar y mucho por dar. Sin embargo, los amigos se están yendo, y su partida nos debe enseñar que debemos cuidarnos, nadie lo hará por nosotros, que debemos querernos, nadie podrá llenarnos de cariño si nosotros no nos queremos, que debemos respetarnos para poder exigir respeto… pero lo mejor de todo, es que debemos disfrutar día a día de lo que somos y de los tenemos, dar gracias a Dios por lo que nos ha permitido conseguir y más por lo que nos ha permitido compartir.

Alejandro se adelantó hoy, un tipo alegre pero frío, un tipo espontaneo pero calculador, una persona apasionada pero ecuánime, así lo recuerdo en lo social y en lo laboral.

Fue divertido compartir con el y fue interesante el trabajar en aquella época.

Descansa en paz Alejandro Escalona

By Carlos