Comidas light, que engordan!!! podrás creer?…
Hace algunos días tuvimos una muy agradable reunión familiar donde entre varios temas de conversación salió el tema de la comida. Y es que es inevitable, la comida nuestra familia siempre ha sido motivo de reunión y regocijo ya que gracias a Dios, todas y muchos son o somos buenos para la cocina y gracias a la variada cantidad de platillos de nuestro estado y de todo México, pues nos damos “gallo” con la “comedera” (por no llamarla tragazón) en cada una de estas reuniones familiares.
Sin embargo el tema no era en si la variedad ni el sabor, el tema fue el cómo hoy en día vivimos en una sociedad “Light” una sociedad llena de Dietas, llena de productos bajos en grasa, deslactosados, light, con pocas calorías, etc. Y pese a todo lo “sano” que hoy en día es la comida que nos promocionan en la Tele, Radio, revistas, cines y demás medios publicitarios, estamos inmersos en una sociedad llena de “Gordos”, “Diabéticos” Hipercolesterémicos (esta última palabra se me acaba de ocurrir).
Y es eso que ahora, hay que cocinar con aceite de oliva o de girasol o de alguna otra cosa que no tenga colesterol y que cuide nuestro corazón. Y recuerden que ahora, la carne de cerdo es mala, y también no hay que comer mucha vaca, ni tampoco mucha leche, ni tampoco mucho pan, ni tampoco mucho huevo, ni tampoco “mucho de esto ni mucho del otro”…
Si reflexiono un poco, es realmente increíble como mis abuelas que nos duraron tanto tiempo, cómo sobrevivieron cocinando casi a diario con manteca de cerdo, haciendo para desayunar huevos en sus diversas formas, dando de cenar leche “bronca” con pan, y cuidando tan poco las calorías que consumían a diario, la verdad no lo puedo entender.
Recuerdo con agrado que cuando llegaba a casa de mi abuelita paterna, siempre había tres platillos infaltables en su casa: Sopa de arroz (guisada con manteca), Cocido de Res, y frijoles refritos (también con mantequita) todo ello deliciosamente elaborado en cazuelas de barro (que también es malo por lo del plomo), y qué decir de la deliciosa agua de limón (natural!!!) endulzada con azúcar morena (de esa que es mala porqué engorda), servida en esos peculiares vasos de aluminio de colores que tanto me gustaban…
Y qué decir de la casa de mi abuelita materna donde siempre había de los mejores quesos, panelas, jocoque, natas y todo eso tan dañino para el organismo (según las nuevas tendencias). Siempre la mesa con muy buen pan… Recuerdo que ya de grande llegaba a desayunar con ella cuando visitaba mi natal Tepic, y previo aviso ya me tenía lista la carnita con chile con sus frijolitos “chinitos” y tortillas quemaditas al comal.
Ah que caray, no sé cómo estamos bien después de haber comido todo esto por tanto tiempo, y qué decir de mi tíos quienes aún lo hacen y siguen en pie todavía fuertes y alegres.
Yo creo que más que estemos en riesgo latente por tanta cosa, estamos expuestos a un aparato mercadológico que nos vende un estilo de vida fácil donde todo es con el menor esfuerzo: comida rápida, comida preparada, comida en lata, en bote, en caja, solo para meter al “micro”… Agua endulzada ya preparada, azúcar baja en calorías y todos los alimentos procesados que se les ocurran. Además del absurdo estereotipo de la “mujer bella” la cual debe estar flaca, muy flaca, para vida de ser bella y aceptada.
Creo que en esta sociedad consumista y donde todo lo queremos rápido y sin mucho esfuerzo, somos presa fácil de tantas y tantas empresas que en su afán de vender sus productos, no les importa el hacernos creer que lo que se publicita es lo correcto, pero eso sí, nos espantan con que todo lo “NATURAL” es malo, y ahora resulta que tomarse un “pinche” jugo de botella es mejor que uno recién exprimido!!!, hazme el “Frabron Cavor”.
Al final, yo creo que poquito de todo y variadito es y seguirá siendo lo mejor, aprovechemos que en nuestro país, hay frutas, verduras y legumbres frescas y listas para ser consumidas en cualquier mercado de la ciudad, y qué decir de los mariscos, quesos frescos y demás manjares que podemos comprar el los tianguis de cualquier colonia… ya dice el dicho “poco veneno, no mata”…
Reflexiónenlo y verán que curiosamente ahora que hay tantas opciones enlatadas o procesadas y “listas para calentar y servir” estamos más gordos (además de la falta de ejercicio).
Por último y respecto a la manteca, hay una prueba muy sencilla que dicen los que aún cocinan así… “Después de haber cocinado con manteca, una cazuela queda menos cochambrosa que cuando se cocina con aceite”… será???
