El día de ayer tuve el gusto de estar presente en una conferencia que hablaba del proyecto de vida que deberíamos tener como familia.

En realidad esta platica estaría orientada al trabajo de equipo en la familia, sin embargo el expositor, muy bueno por cierto, nos comento que había cambiado el tema por una sencilla razón. No podemos hablar de trabajo de equipo sin antes, estar consciente de lo que somos y de lo que tenemos como personas.

Este punto me pareció importante, ya que recordé de un curso que tuve hace unos años y que aunque orientado a la cultura del servicio al cliente, este se abordaba desde la óptica de que no podemos dar lo que no tenemos, me explico. No puedo amar si no me amo a mi primero, no puedo respetar, si no me respeto a mi primero, no puedo pedir puntualidad, si yo no soy puntual, me explico?

Una vez comprendiendo esto, podríamos hablar de lo importante que es el poder tener en la vida una misión, un objetivo, un rumbo, un puerto a dónde dirigirnos.

De lo contrario, podríamos caer como en aquella parte de la película de Alicia en el país de las maravillas, donde ella le pregunta al gato. Por qué camino me voy, dirigiéndose a una encrucijada, y él le responde, para dónde vas? A lo que Alicia contesta, no lo sé. Y ahí el gato le dice: Entonces cualquier camino que tomes estará bien.

En cuantas ocasiones hemos estados ante este tipo de encrucijadas, haciéndonos la misma pregunta que Alicia? Y que pasa con nuestros hijos?

Es por ello que se nos exhortó, a tener un proyecto de vida individual, así como uno de familia, donde cada uno de estos proyectos se conjunten y puedan fluir con normalidad.

Algunos síntomas que pudieras identificar relacionados a la falta de un proyecto de vida, podrían ser:

Sensación de cansancio permanente al ir a trabajar o al llegar a casa.

Sentir que Existe en tu corazón el sentimiento de esperar algo mágico que te cambie la vida

Cuando los otros te preguntan de tus gustos o deseos divagas al responder

Culpar a otros de lo que te pasa

Sensación de no vivir tu propia vida

Te gustaría hacer algo para mejorar pero no haces nada para conseguirlo.

Te parece familiar alguno de estos síntomas, entonces bien valdría la pena el actuar hoy no crees, yo particularmente me siento identificados con al menos tres de estos cinco.

Empezar con un cambio pequeño a la vez podría ser algo sumamente benéfico, nos comentaba el expositor el día de ayer, y nos dio algunos ejemplos.

Si hablamos de la salud, mejoremos nuestros hábitos como:
Consumir alimentos saludables y nutritivos
Hagamos ejercicios, una caminata de 30 minutos sería muy buena.
Descansemos adecuadamente, y por supuesto dediquemos tiempo a la recreación

Recordemos que una buena salud nos da esperanza. Una persona con poca salud, carece de esperanza.

Procuremos manejar y controlar nuestras emociones y sensaciones, con nuestra pareja, con nuestra familia, ayudemos a fomentar el autoestima en nosotros y en quienes nos rodean,

Si hablamos del aspecto mental, procuremos mantenernos activos, estudiemos algo, leamos, aprendamos algún oficio, nunca es tarde.

En el aspecto espiritual, procedamos con ética, con moral, procuremos buscar la trascendencia, mantengamos una buena relación con Dios (cualesquiera que tu reconozcas), y por supuesto, mantén una buena relación con la persona más importante en tu vida… tú.

En fin, creo que tengo mucho que trabajar, primero conmigo mismo, y después con el entorno que me rodea, mi esposa, mis hijos, el resto de mi familia, mis amigos, y mis colaboradores de trabajo.

Te invito a que tú también lo hagas… que puede perder…

By Carlos