El día internacional de la mujer se ha venido polarizando incluso entre ellas mismas.

Algunas muy radicales, hacen pintas destrozos y desmanes con el pretexto de la libre manifestación, algunos podemos estar de acuerdo con ellas y otros mucho no. Sin embargo, pienso que pocos nos “ponemos en los zapatos” de una madre quien encontró a su hija en pedazos en alguna bolsa sin encontrar aún justicia. O en los zapatos, de quien se vio violentada sexualmente y sabe que su o sus agresores, siguen libres por tecnicismos absurdos de la ley o simplemente por que no le creyeron.

Históricamente este mundo ha sido gobernado por el sexo masculino, sin que esto sea bueno o malo, solo ha sido así. Hasta hace muy poco las mujeres no tenían los derechos que hoy tienen, cuando siempre han sido nuestros pares, es decir, han sido personas que han seguido y han salido adelante pese a las abismales distancias que la historia ha puesto a los dos géneros.

Es curioso, todos los hombres nacemos del vientre de una mujer, y que pronto se nos olvida que es gracias a que ellas que nos dan a luz y nos alimentan de su seno durante los primeros meses de nuestra vida, es que llegamos a crecer y hacer lo que somos en la vida.

De quien si no de la madre, podemos recibir el más desinteresado amor…?
De quien si no es de la mujer que nos ve nacer, es que recibimos el primer abrazo de cariño que nos marcará para siempre…?

Quien violenta a las mujeres si no somos nosotros los hombres…? Por qué ellas tienen que tener miedo de lo que los hombres les puedan hacer…?

Será que hoy más que nunca la descomposición social, nos ha hecho tan carentes de este respeto que por el simple hecho de ser mujeres se les debemos tener…?

Será que hoy, el núcleo más importante de la sociedad que es la familia, esta peor que nunca, y eso ha hecho que seamos más trúhanes con quienes compartimos los primeros años de vida bajo su cuidado…?

Cuando inician estos temas feministas, no podemos ni debemos ser absolutos, ya que siempre habrá excepciones y no podemos generalizar nada en este tema.

Pero me pregunto a veces, por qué algunas chicas, exigen respeto para unas cosas y publican que quieren tener un “Sugar Daddy” en sus redes…?

Por qué, exigen respeto para algunas cosas, y escuchan reguetón con aquella pasión que solo la incongruencia les puede permitir…?

Por qué, exigen respeto para algunas cosas, pero están a la espera de “cazar” a algún tipo que les mantenga sus gustos y caprichos, aún cuando sepan que esto les pueda costar la vida, o por lo menos su dignidad como mujeres…?

Por qué, exigen respeto para algunas cosas, pero siguen aguantando tanto maltrato solo por mantener el “Status Quo”…?

Como hombres, pienso que también hoy más que nunca, tenemos que ser consientes que existen más mujeres que compiten con nosotros, en lo laboral, con igual o más preparación que nosotros. Y eso nos debe impulsar a prepararnos más y mejor. Y soy empleador, no por el hecho de que sea mujer, se le debe pagar menos!!!

Que si ellas decidieron bailar en un “table dance” para ganarse la vida, no por ello estamos por encima de ellas, ya que lugares como esos, donde se deja ver la decadencia del ser humano, también existe curiosamente, un hombre que las cuida de otros quienes se propasarán y les intentarán faltar al “respeto”, si eso se puede llamar respeto claro está.

Como hombres, desde el hogar, hay que alentar a nuestras pequeñas hijas, a que no solo jueguen a las comiditas o que lleven de la mano a un bebé de juguete. Desde esa edad, ellas deben estar consientes, que también pueden jugar al empresario, al médico, o cualquier otra cosa que les haga tomar conciencia que en mundo actual, ellas tienen el mismo derecho que cualquier otra persona, de ser profesionales y profesionistas en lo que mejor se puedan desempañar. Que ellas pueden ganarse su libertad y ganarse el gusto de perseguir sus sueños por si mismas.

Que los varones, debemos ser respetuosos de como vistan, de como luzcan, y que debemos controlar los impulsos irracionales que nos pueden orillar a abusar de una persona, que bien podría ser nuestra hija, nuestra hermana, nuestra propia madre.

Todos coexistimos en un mismo mundo, en una sociedad, que si bien cada día es más y más abierta, siempre deberá prevalecer la prudencia en uno u otro género y no es justificable el dejarse llevar o aprovecharse de la debilidad del otro para pasar obre el o ella.

Feliz día de la mujer, y ojalá que poco a poco se convierta en un día de celebración y no en uno donde se pida a gritos el reclamo de muchas quienes no han visto justicia, por los hecho atroces de quienes se supone que deberían de coexistir con paz y armonía.

Ya que, todos los hombres deberíamos de tener la oportunidad de poder acompañar a una mujer con quien compartir sueños y metas en común, y poder así rescatar el núcleo de una sociedad que cada día más requiere de hombres y mujeres fuertes, respetuosos y comprometidos con su felicidad, sin pasar sobre el respeto y la dignidad del  otro.

By Carlos

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