Es curioso que cuando hablamos del perdón, o escuchamos hablar del perdón, por lo menos para mí, pensamos en perdonar a un tercero o que ese tercero nos perdone a nosotros.
Sin embargo, ¿qué hay de perdonarnos nosotros mismos?
Es interesante y no había profundizado mucho en el tema del perdón y de la necesidad de poder perdonar y ser perdonado.
Hace unas semanas inicie en un taller que trata de reconstruirnos internamente, y dentro de los temas que se contemplaron en él, está el tema del perdón.
Y es que, cómo es posible vivir de forma armoniosa, cuando tenemos tantos asuntos no resueltos desde la niñez incluso, asuntos que son heridas del pasado que salen inconscientemente para afectar tu presente. Es interesante como algunas lecturas referentes a esto, así como una serie de preguntas pueden hacer que recuerdes aquello que está afectando tu comportamiento y definitivamente tú presente.
Nos decía el titular del taller, el proceso del perdón, es justamente eso un proceso, y lo primero que se debe hacer es identificar aquella herida e intentar el sacar ese dolor que ocasiona y retirarlo de nuestro corazón, se dice fácil, pero hay que ubicarlo, reflexionarlo y entenderlo para que en el futuro, podamos pensar en ello sin que nos afecte más, sin que duela.
Y… ¿Qué hacer cuando aquello que te hiere, está presente aun, o está sucediendo? Preguntó una de las personas que tenía a mi lado.
El instructor respondió, si quien te está hiriendo es tu pareja, un familiar o un conocido, lo primero que hay que hacer es… Tomar distancia, hacérselo saber y poner límites. Se escucha sencillo también, pero creo que es más fácil hacerlo que seguir recibiendo golpes innecesarios.
Y que importante también, es el proceso del auto perdón. El perdonarse a sí mismo es mucho muy importante. En cuantas ocasiones nos seguimos culpando por aquello que dejamos de hacer, o por aquello que hicimos. Yo por ejemplo, me di cuenta que tengo que dejar de culparme por decisiones tomadas en el pasado que cambiaron el rumbo de mi vida en algún momento, una vida que no sé qué desenlace hubiera tenido de haber seguido en el camino que estaba recorriendo en aquel entonces, pero que conozco el rumbo que tuvo, y que hoy debo disfrutar del resultado de aquella decisión en lugar de seguirme culpando por ello.
El perdón es una paz más para ti, que para quien lo otorga. Por ejemplo, está aquella persona quien quizá hizo algo a alguien a quien nunca le pidió perdón por aquella acción, y esa persona hoy ya no está en este mundo. Jamás te podrá perdonar porque esa persona ya está muerta, pero hoy tu estas vivo y aquí estas. Así que vale la pena vivir el proceso de perdonarse a uno mismo, de forma sincera y consiente para poder seguir adelante.
Interesante sin duda es este tema…
Del cual estoy empezando a entender, mucho habré de trabajar en el proceso para que aquellas heridas del pasado, no sigan afectando a mi presente.
Que tengas un buen inicio de mes… Octubre es sin duda, un mes que vale la pena disfrutar.
