No es para nadie ajeno el tema de las telenovelas, y aquel que diga “no, yo no las veo” creo que no le creería. Y no porque no lo hagas, sino porque tanto la televisora del Ajusco como la de San Ángel, son quienes dominan prácticamente todo lo que se ve en tele abierta en este país y ahí siempre hay Telenovelas.

La verdad es que en estos últimos días, por una u otra razón he visto fragmentos, no solo de las telenovelas de ambas televisoras, sino también algunos de los “talk shows” como el del… que pase el desgraciado o como el de la dama de los ojos verdes. Nefastos los dos, por cierto.

El tema es que hemos vivido con las telenovelas toda la vida, o al menos desde que yo me acuerdo y lo que me llama la atención es que de alguna forma te va dictando cierta tendencia dentro del comportamiento del mexicano, aunque me digan que no. Para muestra, la forma en como hablan y como la gente los imita, la forma en como visten y en cómo la gente los imita, etc.

Lo que el otro día en verdad me llamó la atención, era una escena que vi en un avance, entre los anuncios (en lo que me cambiaba), y era como una mujer le reclamaba a un hombre algo, y este sin mediar palabra, le volteaba la cara de un puñetazo. En ese momento, me hizo pensar por un instante, en que es lo que estamos viendo, consciente o inconscientemente. Y desde ese lunes (que fue el pasado) me puse a ver con un poco más de atención lo que nos están pasando y es en verdad alarmante. (Desde mi óptica, claro está).

Ya no tenemos la clásica telenovela de los buenos contra los malos (donde los malos casi siempre son los ricos) o aquella donde la pobrecita sirviente,  se casa con el ricachón o viceversa (cosa que difícilmente pasa en la vida real), ahora vemos temas donde la maldad es algo común, donde siempre hay parejas divorciadas, donde un homosexual siempre se hace presente, donde la violencia entre el hombre y la mujer o entre mujeres o entre hombres es lo más común. Donde la droga y el dinero fácil, son el tema del día a día, donde siempre hay uno o más muertos y no hay remordimiento alguno. Y así me puedo seguir de frente, y eso que no hemos hablado de los Talk Shows, donde se habla de cosas en verdad terribles. (Otra vez, desde mi punto de vista).

Y es aquí donde me pregunto, en verdad me tendría que escandalizar de lo que veo, o la realidad supera la ficción.

En verdad será que nos están metiendo en la cabeza las televisoras tanta perversidad, o simplemente están siendo empáticos con su público y les están dando un espejo donde poder reflejarse.

Hace unos días veía la película del Planeta de los Simios (la nueva) y en verdad tiene varios mensajes sumamente interesantes y dignos de poder comentar, si pueden, véanla de forma muy crítica en torno al comportamiento humano y luego, coméntela por favor.

Ahora, respecto a las novelas, no digo que no las veamos, ya que toda la programación de la televisión tiene sus “asegunes”, pero creo que no estaría mal que estemos conscientes que son programas para “entretenernos” un rato, y no como modelos inspiraciones. Y si no es mucho pedir, hablemos con esa personita que habitualmente está junto a nosotros jugando, y de vez en vez dando una miradita al televisor, ah pero eso sí, con la oreja bien abierta y con un subconsciente que se alimenta como esponjita de todo lo que ve y escucha, aún sin que todo sea de su total comprensión… y bueno, ya pa’despedirme, no me resta más que citar sabio filosofo michoacano el Buki… A donde vamos a parar!!! 😉

By Carlos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *